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dimarts, 17 de maig del 2011

God save the Queen... or may be not.

Esta mañana, ingenua de mi he subido a la uni como si nada. Craso error. Hoy era el día D: la abuelita hortera del país vecino (Elizabeth the Second, by the Grace of God, of the United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland and of Her other Realms and Territories Queen, Head of the Commonwealth, Defender of the Faith, para ser exactos) llegaba esta mañana a la República. Intentar volver de la uni a mi casa ha sido una aventura rocambolesca como pocas en este lugar tan pacífico.
Llegado a un cierto punto el autobusero ha decidido que no podía avanzar más con el tráfico que había y nos ha descargado ahí mismo, vaya Ud. a saber dónde... He mirado a mi alrededor y he decidido ir calle abajo, si no sé dónde voy, al menos no me canso. He decidido que debía estar cerca del centro cuando he visto montones de basura tirados por el suelo, rastros de una pelea campal y gente alejándose con pancartas y la reina tachada en sus camisetas. Más adelante un policía me ha impedido el paso. Con cara de niña buena que no sabe lo que pasa (no ha colado porque llevaba el palestino, la sudadera de nazis a la basura y las Martens, pero oye, por probar) le he dicho que quería ir a mi casa (¡¡¡mamiiiiiii!!!) y como si fuera los más obvio del mundo me ha indicado que tenía que dar la vuelta a todo el barrio e intentar acceder a Mountjoy por otro lado. Estupendo. Si al oeste de Dorset ya da mal rollo ir de por sí, hoy que parecía San Cosme con hogueras incluidas, ni os cuento...
Al final he dado toda la santa vuelta, con dos cojones. Todo para encontrarme con una barrera de antidisturbios (sí, tienen. He flipado, son algo cutrillos, no como los bárbaros ultra-violentos que tenemos nosotros, pero oye, menos da una piedra, aunque no sea la expresión más acertada en este contexto). De repente han pasado dos furgones cagando leches y los maderos han empezado a moverse al trote. Entre ridículo y malrollento. He visto ladrillos volar... y piedras del tamaño de una cabeza de bebé... Dorset St. se ha convertido en un campo de batalla durante unos segundos. Luego me han dejado pasar como si nada, bajo la incisiva mirada de otra fila de antidisturbios. A dos metros reducían a un adolescente entre tres. Muy valientes. Unas nackers (los chonis de aquí) gritaban en su idioma raro de chungas, pero nadie les ha hecho el más mínimo caso.
Devuelta a Mountjoy sólo se veían autobuses. Números que no había visto en mi vida hacían cola en triple fila para dejar subir y bajar o para salir de semejante caos. Todo colapsado, demencial. Todo por una señora que no cae bien por aquí y no por las dominaciones de años ha, como muchos se emperran en decir, sino por ser la jefa del ejército que sigue ocupando Irlanda del Norte, territorio reconocido por la constitución irlandesa al que los republicanos más concienciados se niegan a renunciar (normal, con lo pequeña que es la isla, para irla partiendo...). Para algunos representa una provocación que un monarca británico pise suelo irlandés antes de la resolución del conflicto de forma definitiva, para otros es precisamente un símbolo del camino andado hacia la paz. Lo que sea. La cuestión es si un país que tuvo que invertir 50 mil millones en salvar a un banco y que por ello tuvo que ser rescatado por la UE puede permitirse 30 millones de euros en una vieja kitsch (y en un Nobel de la Paz poco pacífico, la semana que viene).

diumenge, 24 d’abril del 2011

Gimme a f* beer, for God's sake!

FYI: en Irlanda está prohibido vender alcohol dos días al año: el Christmas Day y el Good Friday (uséase, Viernes Santo); eso implica que no sólo es imposible comprarlo en el super, sino que además cierran los pubs a cal y canto. País de meapilas...
Por suerte, un compañero me lo dijo hace un par des semanas, en ese momento me puse a chillar horrorizada en el coche, cagándome en Diox con más motivos que nunca, pero como mínimo no me pilló desprevenida. Eso sí, lo olvidé hasta el último momento cuando, en un momento de revelación mística, volvió a mi cabeza 40 minutos antes de que dejasen de vender alcohol el día antes.
La historia es que Amaia y yo decidimos irnos el viernes a Cork, pero como a las dos se nos da bastante mal pensar más de tres minutos seguidos no se nos ocurrió que a) siendo el primer día de puente iba a haber un tráfico de la hostia y b) que nos tendríamos que ir al albergue pronto porque todo iba a estar cerrado; así que pillé los billetes y el albergue. No hace falta mencionar que una vez lo tenía todo se me encendió la bombilla y pensé en los puntos a y b y en que la frase «más vale tarde que nunca» no es adecuada en todos los casos.
Como decía, hasta el jueves a las nueve y algo no me acordé (o no quise ser plenamente consciente) de que no sólo los pubs iban a estar cerrados, sino que no íbamos a poder comprar ni una mera cerveza en el Tesco, así que llamé a la srta. Azkunaga y en un tiempo récord nos abastecimos de vino y cerveza como si de un ataque zombie se tratase. Realmente parecía que se avecinase una catástrofe nuclear: gete con cajas de cerveza para un mes y una cola impropia de la hora que era. Sinceramente, creo que la prohibición de vender alcohol el viernes hace que la gente beba más, porque si no fuese por el pánico a quedarse sin subidón etílico en mitad de la crucifixión la gente no se volvería loca en plan «-no soy una piña, soy una niña...
-sí, ya... eso mismo dijo la calabaza...»
Así, con una botella de vino en la mochila de Amaia (porque asumimos que la CocaCola la íbamos a poder comprar en Cork) y mi bolso lleno de cerveza checa y tuppers nos fuimos al -o a la, no sé el género- Busáras (la estación de autobuses de Dublín pa' los amigos), donde nos esperaba una cola quilométrica tras el cartel de Cork/Corcaigh. Lo que en un principio parece una putada, fue una bendición (Diox tenía que hacer algo, ¿no? para eso era viernes santo...) porque al ver tanta gente pusieron dos buses: uno para los que iban a los pueblo antes de llegar a Cork y el otro, directo. Thank God, porque si no hubiesen sido 4 horas y media de aire acondicionado demasiado fuerte y suspiros del chico sentado a mi lado porque hablaba con Amaia, sentada en diagonal (que se hubiese cambiado de asiento y nos hubiese ofrecido sentarnos juntas!!).
Cork bonita. El albergue chachi. Y nuestro guía (grazie Keivan!!) fantástico. En un parque, junto al río, medio escondidos, nos bebimos las cervezas brindado por el pecado y la blasfemia, que ya basta de respetar a quien cree y olvidar al que no. Luego en el albergue nos pasamos al kalima, con una ola de deserción a nuestro alrededor allí donde íbamos: la cocina, las escaleras de la puerta o el sofá :S
Técnicamente, los bares pueden abrir pasada la medianoche porque ya no es Viernes Santo, pero aun sabiendo lo bonito que quedaría comentar una peregrinación de alcohólicos necesitados de madrugada, la realidad siempre decepciona. Incluso en Irlanda.

dissabte, 13 de novembre del 2010

Ireland strikes back!

Si este viento apocalíptico me lo permite, (cosa que dudo, de hecho no sé cómo no ha arrancado el cable del teléfono todavía xD) os dejaré el segundo capítulo de "This is Ireland" con motivo del segundo mesiversario. Intentaré no repetir nada del tomo uno, pero estas cosas pasan y a mi en especial (quizás lo evitaría releyendo el otro, pero todos sabemos que soy demasiado vaga para eso xD). Great! (o greis!) Let's go!
Asumiré el riesgo de parecer una obsesa de los autobuses y hablaré de ellos de nuevo. Porque vale, pueden estropearse, pueden cambiar de ruta, puede darle un retortijón al señor autobusero, pero coño, que de cada cinco buses que te encuentres, tres estén Out Of Service (y su equivalente en élfico: As Seirbhís) toca los cojones de más. Especialmente si son las 9 menos cuarto de la mañana, llevas 17 minutos esperando y en 15 tienes que estar en clase).
Bien, basta de autobuses por hoy, el día que descubra su secreto, más y mejor. Ahora trenes. ¿Me puede alguien razonar por qué el billete de adulto Dublin-Belfast vale 36€ y el de estudiante 40€? ¿No? Bien, gracias. Yo tampoco. Pero es así. A irishrail.ie me remito Sr. juez. Eso sí, contrariamente a lo que pensábamos Fran y yo no te obligan a comprar el de estudiante (xDDDD). Y tienen el detalle de poner tu nombre en el asiento del tren diciendo que está reservado para ti ^^
Antes de que se me olvide, no le digáis nunca a un irlandés que lo he dicho, pero son tan anglosajones para algunas cosas... Por ejemplo las chonis. Por mucho que aquí se llamen nackers son iguales: chandal rosa de tercionelo y/o toalla y maquilladas hasta el coletero. Y el modelito universidad: pijama de franela y maquillaje «básico» de un tono radicalmente distino al suyo... dantesco. Luego están las que todavía no son nackers (pero lo serán, tranquilos). Niñas pequeñas que parecen adultas en miniatura y que sólo cuando hablan para pedirte dinero (para fundaciones diversas, con su papelito para entregarlo en el cole para demostrar cuánto han recolectado) te das cuenta de que realmente tienen 10 años xD Como decía, muy British hasta para lo de la caridad, porque no sólo (perdón, solo) tienen a las pequeñas esclavas recolectando por ahí, sino que tienen tiendas (sí señores, nada de mercadillo, boutiques!!) donde venden desde ropa de segunda mano hasta joyeros, pasando por todo tipo de complementos y libros; cada una para una causa distinta. En la de los niños discapacitados me compré unos tacones negros la mar de bonitos por 3 leurus, ya ves truz.
Y me reservo para el final mis 2 «flípalos» favoritos. Uno es algo que me tiene anonadada (ojiplática, vamos, de piedra pomez): a parte de las estatuas humanas y los músicos hay un subgénero de artistas callejeros que no he visto en ninguna otra ciudad: los escultores de arena. Si bien es cierto que en la playa abundan y que no es tan descabellado llevarse la arena en una bolsa y montar el tinglado en medio de Grafton Street hay una caracteríastica común que le da el toque freak esencial: todos y cada uno de ellos esculpen perros labradores tumbados. Ni otros perros (tampoco tienen modelo, porque no hay; ni perros ni viejos xD), ni gatos, ni sirenitas ni pollas. Labradores acostados. No sé, debe ser el primer fascículo de «haga su propia estatua de arena de playa en mitad de una calle comercial».
Y... la joya de la corona... la tontería más grande del mundo que a mi me encanta... En los restaurantes chinos... ¡hay chinos comiendo! O.o

dimecres, 3 de novembre del 2010

Halloweenabile!

Il suffisso -abile comincia ad essere basico nelle nostre vite: Forlidabile, Madridabile, Dublinabile, ¿Coloniabile? :) Sebbene Dublinabile ci serve per spiegare la settimana scorsa, a me piace andare sempre al di , a cercare la cazzata più grande: Halloweenabile.
Pure se Halloween è stato il 31 (quando le ragazze non erano più a Dublino) non c'è una definizione temporale più precisa visto che da quando è arrivata Nuria (martedì sera) abbiamo celebrato questa festa IRLANDESE (e non americana).

E . Nunzia è arrivata martedì, siamo andate da me a travestirci (Nuria di Rambo/Lara Croft ed io di Regina dell'Inghilterra) e siamo uscite. Ogni volta che Nuria mi guardava si metteva a ridere, sembrava veramente fumata (strano, eh?) in particolare quando mi sono messa a ballare una sorte di reggaeton, veramente dantesco! Poi ci chiediamo perché quel figo (Marco!!!!) ad un certo punto se n'è andato: in quale mondo vai a flirtare con qualcuno con delle pantofole?!
Grazie a Dio che l'altro figo l'abbiamo trovato con dei vestiti normali, e con Julia, che è arrivata il giorno dopo :) Un ungherese pazzo (vi ricorda qualcuno) che si inginocchiava per prendere la comanda e che poi ha dato il sale a Julia (spiegazione per favore!!!!). Ma anche questo ci ha abbandonato, vabbé, noi a lui per andare al Fitzsimons a bere delle birre e ad ascoltare tre ragazzi suonare i classici moderni ^^ Grande notte anche se quando abbiamo provato di chiamare Amaia ci ha detto che andava a casa con le sue amiche... alle 11!!!
Vorrei ringraziare Amaia ed i suoi amici per chiamarci prima di entrare a Penneys e dire di trovarci in 20 minuti, perché se no avremmo stato 5 ore dentro e le ragazze avrebbero dovuto mettersi 2 pantaloni e 8 maglioni ognuna per poter volare con Ryanair xD. Siamo andate in culo al mondo per vedere un'esposizione di arte irlandese degli anni '60 o qualcosa del genere. Non ce ne fregava niente. Avevamo una fame (canina) incredibile, e volevamo soltanto mangiare. Nuria, Julia ed io stessa siamo andate al supermercato a prendere dei panini e mentre ce li facevano noi abbiamo assaltato le mostre di formaggio e prosciutto come se non avessimo mangiato in vita nostra. Maledette homeless... Poi il più interessante della mostra è stato sentire Nuria spiegare perché il quadro era sbagliato (in realtà io non l'ho capito, vedevo tutte le righe uguali, ma forse non ho sensibilità cromatica :D

E poi c'è Howth (sempre senza foche). Quel paesino bellissimo che ci è ricevuto con un vento incredibile, delle onde che attraversavano il lungomare e, infine, la pioggia diagonale che ci ha ucciso. Abbiamo dovuto entrare al primo fish and chips che abbiamo trovato (buonissimo!!) per evitare morire congelate. E cose del freddo: Nuria ci ha regalato un video bellissimo che sarebbe stata la prima puntata di «Come ho conosciuto il vostro nonno» (speriamo faccia il blog^^). C'è un altro video, ma per Nuria non è stato così divertente anche se Julia ed io abbiamo riso un sacco. Scusaci Nunzia, ma non l'abbiamo fatto per romperti le palle ma perché è venuto così (faccia del gatto con gli stivali di Shrek).

Non so di dove abbiamo preso il coraggio, ma di sera siamo uscite (vabbé, non pioveva ma eravamo stanchissime :S) a celebrare Halloween. Ci vuole un sacco di immaginazione per capire che io ero una zucca, Nuria un albero e Julia qualcosa di freak ma con l'alcool che avevano bevuto gli amici di Amaia potevamo aver detto che eravamo farfalle blu e ci avessero creduto :)

E tanti altri momenti che rimarranno nelle nostre memorie, come il ragazzo più maleducato del mondo, ma questo ve lo racconterò un altro giorno... o forse no.